MONTES DE OCA SE QUEDA SIN BANCO Y SIN CAJERO DESDE JUNIO

El próximo 12 de junio marcará un antes y un después para Montes de Oca: la sucursal del Banco Macro cerrará de manera definitiva, dejando a la localidad sin atención bancaria presencial y sin su único cajero automático.

Con esta decisión, el pueblo perderá el acceso directo a servicios financieros básicos como la extracción de efectivo, una situación que impactará especialmente en vecinos que dependen de la atención física. El edificio que hoy ocupa la entidad, diseñado originalmente para el Banco de Intercambio Regional, quedará vacío por primera vez desde su construcción.

Fuentes consultadas confirmaron la medida y señalaron que los habitantes deberán trasladarse a otras localidades para realizar operaciones bancarias esenciales, lo que implica mayores costos y complicaciones en la vida cotidiana.

El avance de la digitalización

El cierre responde a un proceso más amplio de transformación dentro del sistema financiero. El crecimiento sostenido de billeteras virtuales y bancos digitales modificó la dinámica tradicional del sector, generando una fuerte competencia para las entidades con presencia física.

Según especialistas, los bancos enfrentan altos costos de mantenimiento en sus sucursales frente a un modelo cada vez más digital, donde la rentabilidad se concentra en plataformas virtuales y servicios remotos.

Consecuencias en las pequeñas comunidades

El caso de Montes de Oca no es aislado. Diversas localidades de Argentina atraviesan situaciones similares, donde la reducción de infraestructura bancaria afecta directamente a comunidades más pequeñas.

Mientras el sistema financiero redefine su funcionamiento, los vecinos deberán adaptarse a nuevas modalidades o viajar a ciudades cercanas para acceder a servicios que antes estaban disponibles en su propio pueblo, profundizando así las desigualdades en el acceso a herramientas económicas básicas.

Fuente / MDO En Vivo